R. BÁLTICAS – Dia 15 : Istmo de Curlandia

R. BÁLTICAS – Dia 15 : Istmo de Curlandia

Diario de Viaje


Mapas y enlaces de interés


Descripción Ruta Día 15 : Istmo de Curlandia



Lo primero de todo antes de empezar con el itinerario es explicar un poco el lugar donde vamos... Y es que el Istmo de Curlandia es una estrecha franja de tierra de unos 98 km de largo que se interpone entre la Laguna de Curlandia y el Mar Báltico. Del total de la extensión del Istmo, 52 km son de Lituania y los 46 km restantes pertenecen a Rusia , mas concretamente al Oblast de Kaliningrado que como ya sabéis se encuentra al norte de Polonia y por lo tanto está separado del resto del territorio ruso.

Pero antes de nada... un poquito de historia:

El Istmo de Curlandia se formó hace apenas unos 5000 años y es en la Edad Media cuando el territorio es ocupado por los caballeros teutónicos y construyen aquí tres fortalezas: Memel, Neuhausen y Rossiten. A lo largo de los siglos, van apareciendo nuevos asentamientos que mayoritariamente se dedican a la pesca ,al pastoreo, a la industria madererea y a la construcción de barcos... y son estas últimas actividades la que crean un problema grave de deforestación entre los siglos XVII y XVIII.

La falta de árboles provocó que las dunas de arena perdieran la sujeción en las raíces de los árboles y comenzó a avanzar y sepultar los asentamientos humanos. A finales del siglo XIX, el imperio prusiano realiza una serie de trabajos para fijar las dunas creando una cresta protectora reforzada con árboles y matorrales impidiendo así el avance continuo de las arenas. Esto hace que el paisaje sea único en el mundo y llegaron hasta aquí pintores y escritores famosos como el premio nobel Thomas Mann, quien habitó por temporadas en esta isla entre los años 1930 y 1932. Pero la persecución sufrida por parte de los nazis y la posterior II Guerra Mundial hizo que nunca regresara. De hecho, su casa fue confiscada por Goring y se convirtió en residencia para oficiales de la Luftwaffe. Tras la guerra, todo el territorio pasó a formar parte de las fuerzas soviéticas y toda población de origen germano fue expulsada del lugar.

Actualmente la lucha continua para evitar que la arena destruya esta reserva natural, ha servido para que la UNESCO otorque el título de Patrimonio de la Humanidad a todo el Istmo de Curlandia.

Y ahora que conocemos un poco mas la historia del lugar, comenzamos con nuestro viaje y es que para llegar hasta allí desde nuestro alojamiento en la localidad de Klaipeda, es necesario cruzar en ferry y aunque este transporte está operando todo el día (podéis visitar la página web oficial para ver los horarios) decidimos desayunar rápido y temprano en nuestro alojamiento para intentar cruzar lo antes posible. Tened en cuenta que es un destino muy popular y turístico, sobre todo los fines de semana y en época estival, así que es posible que a ciertas horas os encontréis con algún que otro atasco inesperado.

El precio del ferry en 2024 era de unos 24€ ida y vuelta mas 1.70€ por persona, así que al final pagamos algo mas de 30€.

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El trayecto apenas dura unos pocos minutos, de hecho se tarda mucho mas en la cola para embarcar que en cruzar... Una vez en el Istmo, os puedo asegurar que tenéis un montón de lugares para ver y actividades para realizar pero como tan solo teníamos un día para ver todo, tuvimos que elegir y nos fuimos directos al lugar que teníamos pensado desde el comienzo del viaje: La Colina de Las Brujas

¿Y que tiene de especial este lugar? Pues que es una auténtica galería de escultura al aire libre! Y es que muy cerca de la localidad de Juodkranté (a unos 18 km del ferry) hay una colina por la que discurren varios senderos donde han ido instalando esculturas de madera desde el año 1979. Las tallas son espectaculares y muchas de ellas hacen referencia a dioses y fiestas paganas propias de las tribus del Báltico.

Actualmente hay mas de 80 piezas y a pesar de que el camino está muy bien indicado, es muy fácil despistarse y perderse alguna así que os voy a facilitar este enlace a la página oficial donde aparecen todas las esculturas distribuidas en un mapa. Por cierto, si vais con niños se lo van a pasar genial porque algunas de lsa esculturas son como columpios:

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Aunque ya os digo, que nosotros éramos todos adultos y acabamos haciendo el tonto en varias...jeje. La duración del trayecto depende de vosotros y la entrada es gratuita así que os animamos a recorrer este lugar tan curioso!. A continuación os vamos a poner algunas de las esculturas que mas nos gustaron... (No pongo todas las que hice porque necesitaría varias páginas!!!)

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Podríamos decir que nos entretuvimos bastante viendo esta parte del istmo... así que mas de una hora y media después, llegamos a nuestro coche y continuamos viaje por el Istmo hasta la localidad de Pervalka y es que desde allí salía una ruta de senderismo que va por la orilla del lago y que merece la pena recorrer al menos en parte... y un poco mas adelante veréis porqué.

Lo primero que hicimos fue recorrer el pueblo en busca del parking donde comenzaba el camino y siguiendo las señales llegamos hasta un puesto de avistamiento de aves y después hasta un bonito faro:

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Como podéis ver en las fotos, el lugar es muy bonito y hay algunas calas bastante apetecibles para el verano... pero lo que sucedió a nuestra vuelta es que íbamos tranquilamente por el bosque cuando de repente, oímos como se movían unos matorrales delante nuestro y apareció por fin después de 15 días de viaje el primer y único alce en libertad que vimos durante nuestro viaje!!!

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No se si la teoría de mi abuelo sobre el número de puntas en los ciervos es aplicable a los alces europeos pero si es así, este animal era bastante joven y tan solo tendría 3 o 4 años... Lo que si os puedo decir es que teniendo en cuenta de que estos animales pueden llegar a durar unos 20 o 25 años... os aseguro de que ya tenía un tamaño considerable!

Y de aquí nos fuimos todo contentos a comer porque aunque ya vimos otros alces anteriormente , fue en un refugio de animales que parecía mas un zoo... y es en libertad como merece la pena verlos de verdad. Así que recorrimos otros 15 Km hasta llegar a la localidad de Nida, la ultima gran población antes de la frontera y buscamos el primer lugar donde nos pareció que había un menú a un precio razonable... os recuerdo de nuevo que es una zona muy turística, así que los precios no tenían nada que ver con los días anteriores.

Nos pedimos como no, el famoso pan frito de ajo de entrante y después algunos platos que aunque estaban ricos, no eran ni parecidos a los de otros días...

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Y nada mas comer, nos fuimos a visitar el gran atractivo del lugar: Las Dunas Parnidis! Para llegar, tan solo hay que recorrer el sendero delimitado hasta llegar al Sundial (un reloj de sol) y allí tendréis varios miradores que merecen mucho la pena.

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El reloj tiene mas de 18 metros de altura, el problema que justo el día que fuimos nosotros estaba nublado... así que nada de saber que hora era, pero podéis aprender su funcionamiento y todo tipo de curiosidades en los carteles que hay en la zona.

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Por cierto, también hay algunas esculturas curiosas de un águila y de un hombre al viento...

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... pero lo que de verdad merece la pena aquí, son las vistas:

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Por cierto, recordad que por razones obvias no está permitido pisar la duna!!! Y tampoco cruzar el área marcada en rojo en este mapa y sobre todo nada de cruzar la linea de puntos!!!... os podréis imaginar por qué! jeje, que ya esta el tema complicado con Rusia como para ir jugando.

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Con la visita completada, decidimos volver a Nida, donde nos esperaba una pequeña sorpresa inesperada... y es que un grupo de chavales se había chocado levemente con nuestro coche... No se notaba demasiado pero si lo justo para que el seguro no nos devolviera la fianza, así que intentamos limpiarlo lo mejor posible y cruzamos dedos para que no se dieran cuenta... (Al final no nos dijeron nada... menos mal!).

Y desde Nida, decidimos realizar todo el camino de vuelta hasta el ferry y cruzar de nuevo hasta Klaipeda donde cenamos algo y nos fuimos directos a nuestro alojamiento... y es que al día siguiente tocaba un laaaaargo recorrido hasta Riga, donde finalizaremos nuestro viaje por las Repúblicas Bálticas. Así que mañana mas!.