Cuarto día de viaje por tierras letonas y hoy vamos a dejar la furgo aparcadita a la puerta del hotel porque en esta ciudad de Sigulda donde nos estamos alojando hay un montón de cosas para ver!.
De verdad que creemos que merece la pena pasar un día entero en la zona y por eso os vamos a proponer aquí un recorrido bastante completo... pero también os animamos a que visitéis la oficina de turismo ya que son muy majos, disponen de muchos panfletos con información de la zona y del país en general y además te proponen varios planes para la visita de Sigulda y alrededores acorde a tus necesidades.
La oficina se encuentra justo en el edificio de la estación de tren y también tienen bastante info en su página web oficial a la que podéis acceder desde este link.
Una vez que decidimos entre las opciones que nos dieron, y teniendo en cuenta sobre todo que el clima acompañaba bastante, nosotros decidimos realizar todo el trayecto a pie por Sigulda, después cruzar a Krimulda y Turaida caminando (en total serían algo mas de 10 km) y finalmente regresar en bus hasta el punto de partida, pero existen otras opciones que pueden incluir teleférico o tren.
Pero antes de comenzar con el recorrido, nos vamos a desayunar a una cafetería cerca de la plaza que se llama Mr. Biskvits (os recomendamos probar las napolitanas ...estaban tremendas!)
Mientras desayunábamos, estuvimos investigando un poco por internet y vimos que las primeras referencias a la ciudad de Sigulda datan del año 1207 cuando los Hermanos Livonios de la Espada construyen aquí el Castillo Siegwald y también que actualmente es uno de los lugares preferidos por los habitantes de Riga para pasar el fin de semana, sobre todo porque se encuentra tan solo a 50 km de la capital letona.
Así que una vez que hemos cogido fuerzas y nos hemos despertado un poco con un rico café, nos vamos a ir caminando tranquilamente desde la estación hacia ese castillo que comentábamos en el párrafo anterior pero haciendo una pequeña parada en la Iglesia Evangélica Luterana de Sigulda para verla por dentro:
La historia de este edificio no era nada del otro mundo, pero es que todo el parque que lo rodea esta muy bien cuidado y ya que pasábamos por allí, pues entramos a verla. Después seguimos caminando para llegar al Castillo de Sigulda, bueno, que en realidad son varios, porque hay hasta 3 edificios de distintas épocas en todo el complejo...
El primer edificio que nos encontramos es el denominado Castillo de Verano, una edificación bastante moderna si la comparamos con las otras dos y donde al parecer hay algún departamento oficial o unas oficinas administrativas de la región... o al menos eso parecía. (No se podía acceder al edificio)
Pero lo gracioso del lugar es que junto al edificio había unas curiosas esculturas de metal y piedra que eran de foto obligada! Era como una especie de grupo de caballeros y soldados hechos a partir de chatarra, piedras y madera que realizaron seis artistas del país en 2010 y al parecer es bastante popular porque todo el mundo paraba a hacerse fotos!...
Un poco mas adelante, vimos un cartel que hacía referencia a un bunker, pero el señor Google Maps nos marcaba que estaba cerrado... también había un cartel donde decía algo de que por allí hay una colonia importante de muerciélagos... no se si era dentro del bunker o si sería ese el motivo de permanecer cerrado... a saber!
Y ahora si, cruzamos la puerta amurallada y veremos en primer lugar el Castillo Nuevo de Sigulda, que data de 1878 ya lo largo de su historia ha servido como residencia de la familias nobles, sede del Sindicato de Escritores y Periodistas de Letonia o casa de reposo (vamos, un sanatorio) para el consejo de Comisarios del Pueblo de la Republica Socialista de Letonia.
En 1993 la propiedad del castillo pasa a manos del municipio de la ciudad que lo restauró por completo entre los años 2017 y 2021 y actualmente lo gestiona para visitas turísticas y otros eventos.
Como podéis ver en las fotos, en la parte que se asemeja a unos antiguos establos, hay una serie de tiendas de artesanía bastante interesantes... os recomendamos que les echéis un vistazo porque había cosas muy chulas!.
Y ahora si, vamos a continuar un poco mas porque a unos cuantos metros podremos ver el Castillo Medieval de Sigulda, que casi seguro que es el mas importante de todos. Justo a la entrada, en lo que en su día pudo ser un puente levadizo ,tenéis los baños y la taquilla donde además tienen una zona con armaduras y armas de juguete para hacerte unas fotillos de recuerdo... (esa foto no la voy a publicar, pero estaba graciosa! jeje)
Creo recordar que la entrada del castillo era bastante barata y lo que si es seguro es que merecía mucho la pena... no se si pagamos 3€ o incluso menos por persona!.
Os dejamos algunas fotos y a continuación un poco de la historia del castillo...
Como veis hay hasta una sala del trono!!! pero que no os engañe la perspectiva o el encuadre porque aunque no lo parezca... es un trono gigantesco!!! (esto nos dio para varias fotos tontas que no voy a poner por aquí...jejeje) En fin, a lo que vamos... un poco de historia del lugar:
Durante la época de las cruzadas, Livonia estaba formado por cinco pequeños estados separados por un rio... El margen izquierdo denominado como Baja Gauja que es donde se encuentra la ciudad de Sigulda actualmente, estaba gobernada por los Hermanos de la Espada y el margen derecho donde actualmente está Krimulda y Turaida, por el Arzobispo de Riga.
Este castillo donde nos encontramos, es el mas antiguo de los 3 que vamos a ver hoy ya que su construcción se inició en el año 1207 aunque el edificio que tenemos delante no es el original ya que durante el siglo XIII se amplió y fortificó de nuevo y se realizaron cambios importantes en su estructura.
A principios del siglo XVIII, el castillo quedó parcialmente destruido debido a la guerra polaco-sueca y solo permaneció intacta la parte del convento.
En los siglos siguientes el castillo dejó de tener importancia y fue casi olvidado, pero en el siglo XIX varios artistas de la zona lo consideraron como una ruina de estilo arquitectónico romántico y realizaron una importante inversión para su restauración.
En 2011 se lleva a cabo de nuevo una restauración completa y su adaptación para la explotación turística instalando rampas de acceso, escaleras en las torres y otras estructuras que lo hacen muy atractivo para su visita.
Además lo bueno de este castillo es que desde lo alto de su torre tenemos unas bonitas vistas y desde alli podremos ver los otros castillos (Krimulda y Turaida) que hay al otro lado del rio y que intentaremos visitar por la tarde:
Y si, he dicho por la tarde porque hoy vamos a hacer una pequeña excepción y no vamos a comer de bocatas... Hoy nos damos el capricho de comer en el que iba a ser nuestro primer restaurante con comida Uzbeka... y es que nos dio mucha curiosidad por probar algunos platos típicos de ese país!.
En este local tenían una carta gigantesca y si que nos costó un poco decidirnos pero al final, pedimos Plov que es un plato hecho de carne, arroz, vegetales y especias, unos shashlik que son como una especie de shish kebab o brochetas y unos ricos manty (son como unas empanadillas al vapor parecidas a los pierogi polacos). No se que ha pasado pero he perdido las fotos de esta comida... si algún dia las recupero, las publicaré!.
Ah y una cosa, cuidado a la hora de pedir la bebida porque nosotros nos fuimos directos a por unas botellas que parecían cerveza y no lo eran... a ver, sin saber ni uzbeco ni leton, esos recipientes pinta que son de cerveza pero en realidad eran de Kvas (sin alcohol) que tiene con un sabor bastante peculiar! (No triunfó demasiado, la verdad).
Lo que si que estuvo divertido es que en la TV del local ponían todo el rato videoclips de canciones modernas de Uzbekistán y esos montajes eran lo mejor!!! Eran como telenovelas turcas pero de 5 minutos! jaja. Según iban avanzando las historias de las canciones, daban ganas de apostar por como iba a ser el final pero era completamente imposible, ya que los giros del guion eran una auténtica locura!.
Bueno, tenemos que seguir con la visita de Sigulda así que después de comer, buscamos en el GPS la mejor manera de llegar a Krimulda a pie y nos pusimos en marcha... La verdad es que no tiene mucha complicacion, es todo recto...jeje, eso si antes de cruzar el rio, primero llegamos hasta la estación del Cablecar (aquí podéis consultar precios y horarios) , una actividad bastante turística y que puede estar bien (nosotros al final no utilizamos). Utilizar el cablecar o no, ya os lo dejo a vuestra elección.
Como os decía, en lugar del teleférico seguimos a pie y cruzamos el Rio Gauja a través de un largo puente... Pero antes, tendréis que descender por unas cuantas escaleras de madera que atraviesan un bonito bosque. Ah y cuando digo unas cuantas... quiero decir que son muchas!!! bueno, pero asi bajábamos un poco la comilona del restaurante uzbeko.
Y minetras estábamos cruzando el puente, de repente el tiempo se volvió un poco loco porque a pesar de que no había muchas nubes, justo encima de nosotros había una gigantesca y con tan mala suerte que descargó una buena tormenta... y como no, pues nosotros íbamos en plan de paseo verano sin ningún tipo de ropa de chubasquero ni asi que tocó mojarse un poco.
Menos mal que como ya he dicho en otras ocasiones, el tiempo en este país esta muy loco y tan pronto te mojas como al poco te asas de calor y a los 10 minutos salió de nuevo el sol.
En fin, eventos climatológicos aparte, ahora teníamos que ir hasta el Castillo de Krimulda y para ello , tan solo teníamos que seguir un camino muy bien indicado:
Pero entonces fue cuando se nos ocurrió mirar el horario del otro castillo que queríamos ver esa tarde, ese de Turaida y no había que ser muy inteligente para saber que no nos iba a dar tiempo a todo...
Así que decidimos sacrificar el de Krimulda (creo que hicimos bien porque al parecer tan solo quedan unas pocas ruinas en medio del bosque) y continuamos hacia otro de los lugares que nos pillaban de camino: La cueva de Gutmanis
Esta cueva es la mas grande del báltico con una longitud de unos 18m, una anchura de 12m y una altura de 10m. Además, es una de las atracciones turísticas mas antiguas de Letonia y como podréis observar en las rocas, ya desde la antigüedad sus visitantes dejaban marcas de su paso por alli esculpiendo sus nombres en la paredes.
Los registros mas antiguos son del siglo XVII e incluso hubo un tiempo en el que se sabe que había un pequeño puesto donde se pagaba una cantidad de dinero por esculpir el escudo del nombre de la familia de los visitantes.
Actualmente, este monumento arqueológico está incluido en la Lista de monumentos Culturales Protegidos del Estado Como Monumento Arqueológico de Importancia Estatal, asi que no creo que dejen poner tu nombre...
Para terminar con la visita , deciros que sobre esta cueva hay una especie de leyenda o cuento y que he buscado en varios lugares pero no en todos cuentan la misma versión... Así que yo pongo mas o menos lo que se y ya vosotros decis si os gusta o preferís buscar otra... jeje.
Todo se remonta a 1601 cuando después de una batalla a los pies del castillo de Turaida, uno de los huéspedes del castillo que buscaba supervivientes entre los restos de la batalla, encontró una bebe llorando en los brazos de su madre muerta. Éste decidió criarla como una hija propia y le puso el nombre de Maija. Al pasar los años, la niña fue creciendo y poco a poco los habitantes de la zona vieron que se iba convirtiendo en una mujer muy hermosa asi que comenzaron a referirse a ella como "La Rosa de Turaida".
La joven chica tenía varios pretendientes pero acabó enamorándose del jardinero del castillo de Sigulda (ese que hemos visto esta mañana y que se encuentra al otro lado del rio) y en el año 1620 se prometieron para casarse. Unos días antes de la boda, Maija recibió una carta de su novio jardinero para reunirse en el lugar habitual, que no era otro que la cueva de Gutmanis pero al llegar se dio cuenta de que había sido engañada y en realidad le esperaba allí un caballero polaco con la intención de obligarla a casarse con él y abandonar la región.
Entonces Maija, al verse atrapada tuvo que recurrir a su inteligencia a la desesperada y le ofreció una "tela mágica" a cambio de dejarla marchar y para probar que era real, le convenció para que el soldado probara esa magia sobre ella... así que Maija se cubrió con la tela y el soldado la golpeó con su arma (no se si era un hacha o una espada) y como es lógico pues la chica murió y el soldado polaco huyó lejos.
Poco después de lo sucedido en la cueva, el jardinero comenzó a preocuparse al no saber nada de su prometida y se acercó hasta la cueva de Gutmanis donde la encontró muerta... Al informar lo sucedido en el castillo como era un simple jardinero, todos pensaron que la había matado él y fue acusado de asesinato pero finalmente apareció el mensajero que había entregado la carta a Maija de parte del soldado polaco, así pudo probar su inocencia y fue absuelto del crimen.
Una vez libre, el jardinero enterró a su prometida en el jardín del castillo y para marcar el lugar, plantó un tilo junto a la tumba.Desde entonces es costumbre que los recién casados de la zona lleven un ramo de flores al lugar donde descansan los restos de La Rosa de Turaida. En cuanto al soldado polaco, al parecer finalmente fue capturado, juzgado y ahorcado según algunos manuscritos que se encuentran en el museo del castillo.
El lugar de la tumba de la Rosa de Turaida la veremos mas adelante ya que se encuentra en el recinto del Castillo asi que ahora continuamos por el sendero marcado...
... hasta llegar a ese Castillo de Turaida que en realidad es un complejo de edificios ubicados en un terreno que ocupa unas 42 hectáreas.
La primera construcción data del año 1214 cuando el Obispo Albert de Riga ordena ubicar aquí una guarnición en madera pero acaba siendo incendiada y destruida durante una batalla. La reconstrucción se realizó en piedra y durante los siglos siguientes se fue ampliando con nuevos edificios y mejorando sus fortificaciones hasta que se produce un incendio en el año 1776 y el complejo queda en ruinas... No es hasta el año 1976 cuando comienza la reconstrucción y restauración de todos los edificios tal y como podemos visitar hoy en día.
Pero antes de entrar al castillo, como ya llevábamos un buen rato caminando, decidimos realizar una parada en el restaurante que hay justo al final de la subida para recuperar fuerzas... bueno, la excusa es que nos apetecía tomar una cerveza fresquita jaja. Por cierto, quedaros con este lugar porque desde aquí es donde sale el autobús de vuelta a Sigulda.
Ahora si, retomamos el tour y cruzando la carretera, veréis la Iglesia Evangélica de Turaida donde además se encuentra la tumba de Maija, la "Rosa de Turaida" y un poco mas adelante los primeros edificios de recepción,taquillas y servicios que dan acceso al recinto del castillo.
Un poco mas adelante, tenemos unas buenas vistas de la torre principal y el cartel donde todos los turistas se paran para hacer la foto... yo no iba a ser menos!:
Y después ya se encuentra lo que es el edificio del castillo y su Torre Principal conocida como "Bergfrid", con un total de 5 pisos y que es una de las construcciones mas antiguas de las que se conservan.
Nosotros llegamos casi a la hora de cerrar, o eso entendimos al comprar las entradas en la taquilla, así que os animo a revisar los horarios de apertura antes de ir o puede que os cierren alguna parte del castillo...
Terminada la visita, como aún nos quedaba algo de tiempo hasta que pasara el bus, nos acercamos a otro lugar cercano: el Parque Tautasdziesmu que traducido al castellano es algo como "La montaña de canciones".
Este parque de estatuas está dedicado al folclore letón y todas sus obras hacen referncia a canciones populares. Fue creado en 1985 y cuenta con 26 esculturas que intentan expresar valores humanos universales como el amor, el honor o el cuidado a la naturaleza.
Os recomendamos recorrer el lugar porque algunas estatuas nos parecieron bastante interesantes... y eso a pesar de que no conocemos ninguna canción popular letona.
Y con esto finalizamos nuestra ruta por los castillos de la zona de Sigulda... es hora de regresar al parking donde nos recogió un minibus y nos llevó hasta la plaza de la estación de Sigulda, donde habíamos comenzado el día junto a la oficina de turismo.
Al bajarnos, vimos que entre unas visitas y otras se nos había hecho tarde y como los restaurantes cierran bastante pronto (los bares y pubs si que abren hasta tarde), decidimos acercarnos al primero que vimos abierto para cenar, comenzando como no, con unos entrantes donde no podía faltar ese rico pan de ajo letón!!! (Es la foto del centro)
Y ahora si, con esto nos vamos a despedir por hoy porque toca volver al hotel y hacer de nuevo las maletas ya que mañana será nuestro último día en Letonia (al menos de momento..., recordad que nuestro viaje es circular asi que volveremos) y tenemos unos cuantos kilómetros por delante!!!.