Como ya os comenté ayer, vamos a dejar Khajuraho durante los dos próximos días y nos vamos a visitar otras dos ciudades con mucha historia: Gwalior y Orchha. Hoy viajaremos en tren (Second Sitting Class) hasta Gwalior en un viaje de unas 4 horas y media y durante el viaje, gracias a Sid, descubriremos los trucos de las "propinas" en el tren para cuando queremos cambiar de categoría o no tenemos billete. Esta información nos habría sido muy útil una semana antes cuando nos metimos en aquel tren sin pagar... jeje.
También aprendimos algunos truquillos como por ejemplo que esas samosas tan ricas que se venden en las estaciones, antes de las 12 del mediodía se pueden comprar sin problema, pero a partir de esa hora, se convierten en "Sarnosas" jejeje. Sid nos comentó que este tipo de alimentos se suelen cocinar la noche anterior o a primera hora de la mañana así que a partir de cierta hora, y al estar al sol todo el dia, es mejor evitarlas para no tener problemillas de estómago (esta info también venía tarde...jeje).
Otra cosa que nos dijo es que hay algunos locales de comidas que tu llamas y cuando el tren llega a una determinada estación, el repartidor te entrega la comida por la ventana, le pagas y listo! Vamos, una especie de Glovo pero aqui en India y con servicio a la estación. Y la verdad es que comprobamos que el sistema funcionaba perfectamente porque encargamos unos nans y pollo masala con arroz y llegó justo a tiempo y estaba todo buenísimo!.
Bueno pues llegamos a la estación de tren de Gwalior casi a las 4 de la tarde y al igual que nos había pasado en cada estación de la región del Rajasthan, un ejército de conductores de rickshaws nos abordó gritando. Pero esta vez no estábamos solos!!! Teníamos a Sid y fue él quien negoció con ellos de una forma bastante dura... tanto que alguno de los conductores nos soltó la frase . "Your friend is a bad person" (que viene a ser algo como que nuestro amigo era una mala persona). Todo porque tenían que aceptar el precio local en vez de un precio inflado para turistas!!!. En fin, poco mas que decir... al final nos fuimos directos al hostal con el primer conductor que aceptó:
Hechos los checkin correspondientes y una ducha rápida, nos pusimos en camino para realizar la que iba a ser nuestra única visita del dia: El Jai Vilas Palace.
A ver, tengo que decir que aunque esta visita es bastante interesante, provoca unos sentimientos encontrados. El caso es que este palacio está lleno de objetos carísimos que ya veréis a continuación pero todo lo que rodea a este palacio es pobreza absoluta. Además la entrada no es precisamente barata pero bueno, a Sid le hacía ilusión verlo así que pagamos y empezamos el tour.
Como veis en las fotos, se trata de un enorme palacio del siglo XIX construido para el Maharajá de Gwalior y no tiene nada que ver con la arquitectura india porque fue diseñado por un arquitecto europeo con elementos propios del estilo italiano.
Tiene decenas de habitaciones, pasillos interminables repletos de estatuas y armaduras, jardines, patios y salones para visitar y como tampoco pretendemos aburriros describiendo cada parte que vimos, tan solo os pondremos aqui algunas fotos de las estancias que más nos llamaron la atención.
De todas las estancias hay una muy curiosa... Es un gran salón con una mesa enorme y varias sillas a los lados donde un tren de plata y cristal recorre unas mini-vías encima de la mesa repartiendo bebidas y puros a los comensales. Mmmm ¿Pero el alcohol no estaba prohibido? jejeje.
En cuanto a Leyendas, este palacio también tiene alguna que otra. Por ejemplo se dice que en el pasillo Durbar, se colgaron 8 elefantes para comprobar que el techo resistiría el peso de dos lámparas con mas de 12 metros de altura cada una, 250 bombillas y un peso de 3.5 toneladas...siendo el par de lámparas mas grandes del mundo.
A ver, es verdad que los candelabros son muy grandes pero teniendo en cuenta que un elefante pesa entre 4000 y 7000 kgs, con colgar dos creo que sería suficiente ¿no?. ¿Veis? eso si que me lo creería, que colgaran un elefante o dos del techo teniendo en cuenta que esto es india... no me extrañaría nada.
Como iba diciendo, el palacio presume de tener el par de lamparas es el mas grande del mundo... pero es que las excentricidades no acaban ahí, porque en la colección de vitrinas del palacio hay de todo, tigres disecados incluidos...
Pobre bicho... Y ya lo que nos descolocó fue una mesa de Napoleon Bonaparte! ¿Como habra llegado hasta alli?
En fin, que si queréis ver el lujo con el que vivía (o vive) la familia real india, este es el lugar perfecto... personalmente prefiero la india de verdad, que es la que hay tras esos muros de piedra carísima.
Para finalizar el día , Sid nos llevó a un restaurante local donde estaba todo muy bueno pero que no consigo encontrar en el Maps para recomendarlo y nos fuimos a dormir que al día siguiente tocaba madrugar bastante...
Hasta mañana!.